Mei es una bruja china.
Historia[]
Mei nació en Shanghái como producto de la relación entre una mundana y un demonio, y siendo abandonada muy pequeña. Los brujos de la ciudad, centrados en sus asuntos, no prestaron atención al asunto; por fortuna, una familia de mundanos la encontró y decidió adoptarla.
Dado que criar un niño subterráneo es algo complicado, los nuevos padres de Mei buscaron a quienes pudiesen aconsejarles al respecto, contactando con Catarina Loss, que acudió a su hogar acompañada de Magnus Bane.
Mientras los brujos aconsejaban a los padres sobre productos que necesitarían y elementos mágicos a tener en cuenta, Mei, que no conocía a Magnus, estaba asustada de él. Sin embargo, con la ayuda de Catarina, el brujo pudo ganársela hablándole en chino y diciéndole lo afortunada que era por tener padres amorosos; llegó incluso a hacerla reír al prometerle animadamente grandes poderes cuando se hiciese mayor.[1]
Descripción física[]
Mei posee como marca de brujo dos grandes orejas de murciélago, que se mueven según los sonidos que capten, y reaccionan también al estado de ánimo de su dueña.[1]
Personalidad[]
Cuando era una niña, Mei se mostraba asustadiza y desconfiada, rompiendo en llanto con facilidad. Sin embargo, una vez se volvía más cercana con alguien se mostraba más alegre.[1]
Trivia[]
- Su nombre, dependiendo de cómo se interprete, puede significar "hermosa", "brillante" o "ciruelo" (un árbol considerado apropiado para nombres de mujer en China).
- Se desconoce si es el nombre que le pusieron al nacer o si se lo dieron sus padres adoptivos.
- Su marca (orejas de murciélago) es la misma que la de la Gran Bruja de la Ciudad de México.
- Esto podría ser indicativo de que ambas descienden del mismo tipo de demonio.
- Magnus sospecha que, después de dos décadas, Mei ya no se acuerda de él.
Apariciones[]
- Las Maldiciones Ancestrales
- El libro perdido (primera mención)